¿Qué es blockchain?
Aclaración terminológica: registros distribuidos y blockchain
En la literatura académica, los documentos normativos y la práctica profesional, los términos registros distribuidos (distributed ledger technology, DLT) y blockchain a menudo se utilizan como si fueran equivalentes, aunque no son estrictamente idénticos.
La tecnología de registros distribuidos (DLT) es un concepto más amplio y abarca sistemas que permiten el registro, la sincronización y la validación distribuida de datos entre múltiples participantes sin utilizar una autoridad central de control.
Blockchain es un caso particular de DLT en el que los datos se organizan en bloques conectados secuencialmente y protegidos mediante hashes criptográficos. No todo registro distribuido es una blockchain, aunque toda blockchain pertenece a la clase de tecnologías de registros distribuidos.
En este manual, el término blockchain se utiliza al analizar registros distribuidos con estructura de bloques (por ejemplo, Bitcoin o Ethereum), mientras que DLT se emplea al tratar una clase más amplia de sistemas distribuidos, incluidas arquitecturas sin bloques.
Definición de blockchain
Blockchain es un tipo de registro distribuido en el que los datos se almacenan en forma de una secuencia de bloques interconectados. Cada bloque nuevo contiene una referencia criptográfica (hash) al bloque anterior, lo que forma una cadena continua y garantiza la integridad de todo el sistema.
La característica clave de la tecnología blockchain es que, una vez registrados, los datos no pueden modificarse retroactivamente sin alterar todos los bloques posteriores. Esta propiedad hace que blockchain sea resistente a la falsificación y a la manipulación no autorizada.
En esencia, blockchain es una tecnología de almacenamiento y verificación de datos y puede utilizarse independientemente de los criptoactivos, aunque en la práctica suele asociarse precisamente con ellos.
Orígenes de la tecnología blockchain
Las primeras bases conceptuales de blockchain fueron planteadas en 1991 en el trabajo de Stuart Haber y W. Scott Stornetta How to Time-Stamp a Digital Document. Los autores propusieron utilizar una cadena de bloques protegida criptográficamente para proteger documentos digitales frente a la falsificación y la modificación retroactiva.
Este trabajo no contemplaba el uso de criptomonedas ni de redes descentralizadas en el sentido moderno, pero sí formuló la idea clave de enlazar registros mediante hashes criptográficos. En el Whitepaper de Bitcoin, publicado en 2008, este estudio se menciona de forma directa.
La implementación práctica de la tecnología blockchain fue posible con el lanzamiento de la criptomoneda Bitcoin en 2009, después de la publicación del Whitepaper de Bitcoin en 2008. El objetivo del proyecto era crear un sistema de pagos peer-to-peer que funcionara sin intermediarios centralizados, como bancos u organizaciones de pago.
El concepto de smart contracts fue formulado ya en 1994 por el científico Nick Szabo. En el artículo Smart Contracts dio la siguiente definición de smart contract:
Un smart contract es un protocolo informatizado de transacciones que ejecuta los términos de un contrato. Los objetivos generales del diseño de smart contracts son cumplir condiciones contractuales comunes (como condiciones de pago, derechos de retención, confidencialidad e incluso ejecución), minimizar excepciones, tanto maliciosas como accidentales, y reducir al mínimo la necesidad de intermediarios de confianza. Los objetivos económicos relacionados incluyen reducir pérdidas por fraude, costes de arbitraje y ejecución, así como otros costes de transacción.
La definición anterior corresponde plenamente a los principios de funcionamiento de los smart contracts modernos, que solo comenzaron a difundirse ampliamente en la práctica tras la aparición de la blockchain de Ethereum en 2015 (el Whitepaper de Ethereum fue publicado en 2013).
La tecnología blockchain permitió resolver el problema de la confianza en un entorno distribuido en el que los participantes de la red no están obligados a confiar directamente entre sí ni a depender de un intermediario central.
Principios básicos de funcionamiento de blockchain
Blockchain es una cadena de bloques, cada uno de los cuales, por regla general, contiene:
- un conjunto de transacciones o registros de datos,
- el hash criptográfico del bloque anterior,
- información de servicio necesaria para verificar la validez del bloque.
La conexión de los bloques mediante hashes garantiza que cualquier cambio en los datos de un bloque provoque la ruptura de la integridad de toda la cadena. Este mecanismo constituye la base de la inmutabilidad de los registros en blockchain. Al mismo tiempo, es importante subrayar que los datos no se eliminan ni se sobrescriben: las correcciones se realizan añadiendo nuevos registros, mientras que la información original permanece de forma permanente en el registro.
Descentralización y distribución
A diferencia de las bases de datos centralizadas tradicionales, blockchain no se almacena en un único lugar. Las copias del registro se distribuyen entre numerosos participantes de la red, llamados nodos. Cada nodo puede almacenar una copia completa o parcial de la blockchain y verifica por sí mismo la validez de los datos añadidos.
Como resultado, las blockchains no tienen un único punto de fallo. En el marco de experimentos orientados a mejorar la resiliencia, se han impulsado iniciativas para ubicar nodos blockchain fuera de la Tierra. En particular, un nodo de la red Ethereum fue enviado a la Estación Espacial Internacional en el marco de una misión de SpaceX (fuente).
Inmutabilidad de los datos
Después de que un bloque se incluye en la blockchain, los datos contenidos en él se consideran inmutables y solo pueden precisarse mediante la adición de nuevos registros, tal como se describió antes. Teóricamente, modificar información ya registrada es posible, pero en la práctica requiere controlar una parte significativa de los recursos computacionales de la red, lo que hace que estos ataques sean económicamente inviables para blockchains de gran tamaño.
La inmutabilidad de los datos es la base de la confianza en la tecnología blockchain.
Breve conclusión
Blockchain es:
- una tecnología de registro distribuido,
- un sistema sin una autoridad central de control,
- un mecanismo que garantiza la transparencia y la integridad a largo plazo de los datos.
Comprender los principios básicos de funcionamiento de blockchain es una base necesaria para seguir estudiando criptoactivos, smart contracts y finanzas descentralizadas.